Decoraciones espeluznantes y acertijos pusieron a prueba la creatividad y colaboración de los/las participantes, así como, los conocimientos adquiridos en facturación electrónica y quienes demostraron gran espíritu de equipo en un ambiente divertido y terrorífico.
Esta jornada fue una excelente oportunidad para que alumnado y docente interactuaran de una manera diferente, fortaleciendo lazos y combinando el entretenimiento con el aprendizaje. 